miércoles, 9 de julio de 2008

Arrancarme las manos arañando el piso, buscando en vano algún rastro de su olor,
desesperada por volver a sentirla, la piel se me cae entristecida, cada segundo es una eterna agonía.
Confundida entre mis palabras ignoro las lágrimas que caen heladas, un grito me fracciona el pecho en mil pedazos,
¡DEJÁME VERLA!
Inyecciones (in)voluntarias de cualquier cosa silencian el dolor en mi cabeza...

nada...
no pienses en nada...
por favor



no pienses mas